miércoles, diciembre 01, 2010

C zine 5


Después de un chingo de esfuerzo y de coraje, acabamos de editar el Czine 5. Espero que lo puedan rolar en la web. A ver quién invita las cervezas!

va, es gratis; además, leer no duele.
israel

jueves, agosto 05, 2010

¿Aunque nos pese?

No sabía que mi gusto por la violencia tuviera límites, a decir verdad, jamás me lo había preguntado. Sólo tecleaba palabradas de odio en los buscadores para devorar litros de sangre y violencia en el monitor de la computadora. No importaba si eran fotografías de nota roja -como los crímenes de barrio o los que socarronamente llaman pasionales-, tampoco si las imágenes eran la suma de errores entre alcohol, automóviles y mujeres. Yo quería sangre y la conseguía al instante.


Nunca sentí asco, ni compasión, ni empatía. Entre más cruda fuera la secuencia de fotogramas, mi ritmo cardíaco se aceleraba, pero al mismo tiempo transpiraba temor y angustia. Nadie quiere salir de una cantina para tropezar con cabezas humanas; creo que todos bebemos con los amigos para sincerarnos, reír, burlarnos de las torpezas del día, pero nadie va a tomarse unos tragos para que lo rafagueen, o en todo caso lo levanten.* Nadie, ni los imbéciles que disfrutan de la violencia a través de una pantalla de cristal líquido.


Sólo un par de veces he tenido un arma entre las manos; probablemente cualquier sicario se ría de mis descripciones, pero es innegable el poder que desprende, las malditas palpitaciones, la adrenalina en estado puro. Es imposible contener los deseos de disparar y acertar en un blanco, cualquiera que éste sea. De un momento a otro las escenas de tiroteos me asaltan y estúpidamente comienzo a posar como los actores gringos, me doy cuenta del nivel de mediocridad que tengo, pero que va, a nadie le debe importar, yo tengo el poder calibre 45 en las manos. De ahora en adelante yo mando.


Mi adicción por el narco es letal, al principio me engañaba con literatura, pero la realidad resulto más cruda y fascinante. Crónicas, reportajes, fotografías, blogs, mensajes de twitter, todo morbo, todo on line. No sé como llegué a blogdelnarco.com, sólo bastaba un click para esnifar un poco de México; varias veces comprobé la eficacia de los twitters que alertaban de balaceras en todo el país. Mensajes instantáneos que advertían de amenazas y ejecuciones que serían reportadas con varias horas de retraso en los periódicos de circulación nacional. Cualquier usuario que clickeara el contenido de la web confirmaba en cuestión de minutos que el Estado y el narco son hermanos gemelos, juntos, pegados, un Estado siamés.


Antes de la “Guerra contra el narco” los periodistas forzaban su mente para describir las ejecuciones; cada estilo retrataba escenarios con verdugos fuera de lo común, inhumanos, fríos. Gore pues. A nadie se le ocurrió que un sicario tendría 20 años o menos, que bien podría ser como nosotros, con amigos, errores, con un trabajo que cumplir. Tributando impuestos, derechos de piso, peaje…ejerciendo otro tipo de ciudadanía. La vida cotidiana aplastaba cualquier tipo de ficción, ni siquiera los grandes literatos podrían medirse con los cronistas de la nota roja.


Resulta imposible mantenerse alejado de la narco-propaganda, del narco-periodismo; en todos lados se habla de los sicarios, de las técnicas para destazar cuerpos o simplemente disolverlos en ácido. Ni siquiera las renombradas “muertas de Juárez” o los reality shows acaparan tanto la cobertura de los mass media. Los propios cárteles generan sus mensajes al estilo twitter con textos breves sobre los cadáveres o con letreros colgados en autopistas. ¿En qué momento las palabras comenzaron a dispararse como ráfagas de alto calibre? ¿Realmente nos importa? ¿Cuándo asumiremos que el narco somos todos? Los consumidores, ocasionales o no; los creativos que justifican su adicción por ser artistas; los policías y periodistas que no tienen más opción que la plata o el plomo; los que ejercemos la corrupción, en menor o mayor grado; los que sabemos que el país está completamente podrido y no creemos en la solución; la doble moral que condena el narco, que lo estigmatiza pero oculta su adicción pretextando salud; los narcopolíticos de izquierda, centro y derecha que negocian la producción, venta y distribución de drogas; las corporaciones financieras que lavan millones de dólares al año; la economía mexicana que se niega a congelar el poder económico de los cárteles por temor a colapsarse; cuando asumiremos que la cultura del narco no se reduce a los sombreros, AK’s-47, botas, cinturones piteados, lujos, narco-corridos.** La cultura del narco es violencia, intolerancia, exterminio del enemigo, corrupción, poder, totalitarismos…rasgos que nos delatan e identifican… todos somos el narco aunque nos pese. No hay vuelta atrás.

Mientras tanto consumiré cada nota periodística detrás de la computadora con la maldita esperanza de morir con la cabeza pegada a mi cuerpo, será la única clemencia que le pida al sicario que esnife mi vida.


Julio 2010
www.cocainazine.blogspot.com

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* En México, levantar significa el secuestro sin fines de obtener dinero por ello; comúnmente los
levantones terminan en ejecuciones y son ajustes de cuentas entre cárteles del narcotráfico.

** Género musical que se distingue por narrar las proezas de los narcotraficantes.

martes, junio 29, 2010

C-zine-5

Palabras de odio; Convocatoria

Esa raza

Ahora sí les paso la convocatoria para darle vida al Czine5; ya saben como funciona: envíen sus textos, ilustraciones, fotos, diseño (si alguno de ustedes nos puede ayudar, les agradecería bastante) cuentos, poesía, multimedia, sitios web, críticas de libros, ensayos…cualquier palabrada que se les ocurra. La temática principal es Odio y Violencia, pero si tienen material de otras áreas, de otros temas, adelante, les encontraremos espacio. (cocainazine@gmail.com - mekagoen_dios@yahoo.com.mx)

Por ahora he recibido un par de colaboraciones, espero que esta edición del zine llegue a 50-60 páginas. Lo ideal sería recibir los textos a más tardar el 18 de Julio. A la banda nueva les recuerdo que los textos deben ser enviados de preferencia en Word, con el nombre, mail y una pequeña semblanza del autor (2 o 3 líneas). Las ilustraciones, fotos o cualquier otro material, también debe incluir semblanza o mail de contacto. Les recuerdo que la edición del fanzine puede llevar meses, pero de que sale, sale. Lo publicaremos.

Es indispensable que corran la voz; por ahora las colaboraciones del Cocaína zine vienen de Alemania, México, España, Inglaterra, Chile, Argentina, Colombia y Venezuela. Si pueden, linkeenlo en blogs, myspace, twitter, facebook, etc…: www.cocainazine.blogspot.com, que el zine corra y se corra en la web.

Aprovecho para decirles que nuestra ráfaga literaria llega a las 5 ,000 descargas. Armemos el Czine5, por el puro puto gusto de publicar un estúpido fanzine de realismo sucio.

Va, un abrazo a todos.

israel
pd. les adjunto algunas imágenes para que las cuelguen en sus blogs.

www.cocainazine.blogspot.com



domingo, mayo 30, 2010

El insomnio de Bolívar

¿Y si América Latina ya no existe? ¿Si fuera un espejismo, la obsesión de unos cuantos políticos, una ilusión, la huella de un ideal extinto, una trampa, un hueco, un fantasma o un zombi, una mentira piadosa, un simple sueño? ¿Y si de pronto descubriéramos que, en vez de un rutinario examen de salud, América Latina requeriría una autopsia? ¿Y si América Latina sólo fuese, para decirlo dramáticamente, un cadáver insepulto?

La súbita desaparición del típico dictador latinoamericano tuvo como consecuencia la jubilación simultánea del típico guerrillero latinoamericano[…] la caída de los regímenes autoritarios tornó obsoletas las luchas revolucionarias y quienes sobrevivieron a ellas tuvieron que despojarse de sus máscaras, colgar sus capas, arrinconar sus superpoderes y reinventarse como ciudadanos de a pie.


A diferencia del realismo de otras épocas, la novela del narco, no admite juicios morales, no pretende aleccionar a nadie y apenas se percibe un instrumento crítico; pero como sus autores se empeñan en recrear milimétricamente el habla y las costumbres de sus actores, sus vidas desenfrenadas y sus muertes atroces, ha terminado por convertirse en el único resabio de crítica social de nuestro tiempo…

Conforme la violencia asociada al narcotráfico comenzó a reproducirse en varios países, sus escritores se apresuraron a incorporarla en sus textos; primero como telón de fondo y luego como epicentro de la acción. En una época aséptica y anodina, dominada por la desconfianza hacia lo político, estas poderosas fuerzas al margen de la ley adquirieron un papel protagónico: adolescentes pobres, reclutados por las mafias hasta convertirse en asesinos profesionales; hermosas jóvenes utilizadas como moneda de cambio; pistoleros enfrentados sin otra razón que el vacío existencial; héroes y villanos patéticos, ni siquiera fáciles de distinguir entre sí; un universo dominado por el peligro, la imprevisión y la muerte; policías torpes y mal pagados, siempre vendidos al mejor postor; y, por supuesto unos cuantos capos convertidos en multimillonarios, dueños de ejércitos privados y haciendas…

Si acaso la literatura latinoamericana no ha desaparecido del todo, se debe a la pervivencia de esta lacra social que se ha transformado en su nueva –y acaso única- marca de fábrica. A la fórmula América Latina = Realismo mágico se opone en nuestros días América Latina = Novela del narco.


* Jorge Volpi. El insomnio de Bolívar. México: Debate. 2009. 259 p.

viernes, mayo 14, 2010

Periodismo cultural en los tiempos de la globalifobia


“Lo que me desconcierta un poco es que quizá el maloso de Carlos Rentería piense que una revista contracultural no debería venderse en Sanborns –y al parecer también Fadanelli piensa así cuando dice: “Nuestra distribución [se refiere a Moho] es inútil, precaria, accidental, pero la prefiero a estar en un jodido Sanborns” – pero sí en las librerías del Estado, como las de la red de Libros y Arte de Educal. Según esto, una revista como la nuestra [Replicante], producida con nuestro dinero y con nuestro esfuerzo, no debería empañar, al exhibirse impúdicamente en los detestables Sanborns, la pureza virginal de la contracultura –cualquier cosa que eso sea en la era digital y de la globalización rampante. Pero, eso sí, los editores deberíamos de pedir (y hasta exigir a sombrerazos, como hacen algunos) becas y subsidios de CONACULTA (al cabo hay becas del Fonca hasta para los hoyos fonqui, H. Yépez dixit) y quizá atrevernos a negociar humildes intercambios con librerías, restaurantes, bares y pequeños negocios.”

“Estoy seguro de que el perverso Carlos juega conmigo. Todo mundo sabe que su revista [Generación], de la que nadie duda de su estirpe contracultural, ha subsistido caso toda la vida gracias al Estado y que además se jacta de no pagar las colaboraciones. Es que no es un negocio, dice el pícaro de Carlos, como queriendo precisar: un negocio pérfido y sucio”. ¿Y cómo le digo que Replicante sí lo es? O más bien, que lo quiere ser. Como lo son los negocios en los que Carlos compra alcohol, alimentos, ropa, zapatos, medicinas, libros, discos, electrodomésticos, regalos para él, para su familia. Y alcohol. Y como los negocios en los que compra el papel para su revista y los que la imprimen y encuadernan. Porque que yo sepa, nadie regala nada en este mundo (ni CONACULTA), y si nosotros podemos pagarle a los numerosos escritores, ilustradores, diseñadores que colaboran con Replicante lo vamos a hacer, así sea modestamente y aunque no lo quieran –y para eso estamos buscando la maldita publicidad. (No sé por qué los dioses, y los funcionarios, sonríen cada vez que se menciona la palabra “contracultura”. “

* Rogelio Villarreal. Periodismo cultural en los tiempos de la globalifobia. México: Ediciones sin nombre. 2006. 107 p.

After dark


“Una motocicleta se detiene frente a la entrada del hotel Alphaville. Una gran Honda último modelo. La conduce un hombre con casco que le cubre toda la cara. Deja el motor en marcha, como si quisiera estar listo para escapar en caso de que sucediera algo. Cazadora ceñida de piel negra y pantalones vaqueros. Botas de caña alta. Guantes gruesos. El hombre se quita el casco y lo deja sobre el depósito de gasolina. Tras echar una mirada alrededor con aire precavido, se despoja del guante de una mano y saca un teléfono móvil del bolsillo. Pulsa un número. Es un hombre de unos treinta años. Pero castaño, cola de caballo. De frente ancha, mejillas hundidas, mirada penetrante. Mantiene una breve conversación. El hombre cuelga y se guarda el teléfono. Se pone el guante, espera…coge el caso, se lo pone, llama a la prostituta con un ademán y ella se monta en la moto. La mujer se agarra con ambas manos. Se vuelve, mira a Mari, mira a Kaoru. Está a punto de decir algo, pero mejor cubre su pistola automática. Da un fuerte tirón de manos, acelerador a fondo, se va. El ruido del tubo de ensaye retumba majestuosamente en las calles, en horas de madrugada.”

* Haruki Murakami. After dark. España: Tusquets. 2008. 248 p.

El dilema de Bukowski


“La guerra entre Televisa y Tv Azteca no se libera en el campo de las ideas, ni es para elevar el nivel de programación. En su paso por la pantalla chica Octavio Paz y Juan José Arreola demostraron con creces que la futilidad de este medio para fines aparentemente tan nobles. He ahí el programa de Nexos o el de los partidos políticos o los conciertos de la Sinfónica Nacional para ahuyentar a los espectadores, aún a los más dóciles. Al pueblo lo que pida, decía Azcárraga, y el pueblo parece pedir más basura, más morbo y denigración, más entretenimiento abyecto, más estulticia. La guerra de las televisoras es la guerra de la voracidad y la manipulación, es una batalla desesperada por el control del mercado y la elevación del rating a toda cosa. Trátese de Chespirito o de los infumables muñecos de peluche, de la pendenciera Cristina o del leguaraz Brozo y sus nalgonas preverbales, de los chismes de Paty Chapy o de Primer impacto o del extinto Siempre en domingo, del protofascismo de Luis Pazos o la estupidez crónica de la Fuerza Informativa Azteca, la televisión es eso y nada más: no tratemos de salvarla o de intervenir: ellos ya ganaron la batalla; estamos derrotados.”

“El primero de enero del 2000 se cumplieron años de un alzamiento que parece haberse congelado: ¿Cuánto tiempo se puede ser revolucionario? No habría nada más lastimoso que presenciar la transformación del subcomandante Marcos en el intransigente y desquiciado coronel Kurt de Apocalipsis ahora, aislado en las tinieblas de la recóndita selva chiapaneca, rodeando de unos pocos indios fieles, mascullando consignas antineoliberales y esperando que sus fieles seguidores transformen el mundo de una vez por todas. De ser en sus orígenes uno de los movimientos rebeldes más peculiares de la historia mexicana, los neozapatistas y su líder visible parecen apostar más por el suicidio que por la exasperante e interminable transición democrática. Más allá de los discursos y comunicados de Marcos, no puede entreverse cuál es el proyecto de sociedad que propone…¿acaso un país socialista, libre de taras y vicios del fenecido socialismo realmente existente?”

* Rogelio Villarreal. El dilema de Bukowski. México: Ediciones sin nombre. 2004. 365 p.

Partículas elementales


“Nunca he entendido a las feministas…-dijo Christiane a media cuesta-. Se pasaban la vida hablando de fregar los platos y compartir las tareas; lo de fregar los platos las obsesionaba literalmente. A veces decían un par de frases sobre cocinar o pasar el aspirador; pero su gran tema de conversación eran los platos por fregar. En pocos años conseguían transformar a los tíos que tenían al lado en neuróticos impotentes y gruñones. Y en ese momento, era matemático, empezaban a tener nostalgia de la virilidad. Al final plantaban a sus hombres para que las follara un macho latino de lo más ridículo. Siempre me ha asombrado la atracción de las intelectuales por los hijos de puta, los brutos y los gilipollas. Así que se tiraban dos o tres, a veces más, si la tía era muy follable, luego se quedaban preñadas y les daba por la repostería casera con las fichas de cocina de Marie-Claire. He visto el mismo guión repetirse docenas de veces.”


“Los hombres no hacen el amor porque estén enamorados, sino porque están excitados; me hicieron falta años para comprender un hecho tan obvio y tan simple. Toda la gente que me rodea vivía así, me movía en un medio liberado; pero no sentía el menor placer provocando o seduciendo.”

* Michel Houellebecq. Las partículas elementales. Barcelona: Anagrama. 1999. 320 p.